lunes, 1 de febrero de 2016

Lakers pierden contra Hornets, igualando su peor racha de la historia


Nueva derrota de Los Angeles Lakers, una más en el Staples Center más purpura, esta vez ante los Charlotte Hornets. Décima derrota consecutiva californiana que significa el peor récord de derrotas consecutivas de los de LA en su historia , igualando así con los Lakers de 1994. Encuentro marcado por la gran noche de Michael Kidd-Gilchrist y Marvin Williams, que se convertirían en el elemento diferenciador del partido.

Parecía que el partido de esta noche era un día propicio para que Lakers encontrasen aquí, una victoria que cortase una racha negativa casi histórica. Los Hornets llegaban de un largo viaje en ruta, este era su cuarto partido consecutivo por el Oeste, los dos últimos con derrota, y con alguna baja importante entre sus filas. Debía ser una buena noche, y redentora en LA.

Sin embargo, ninguna consideración previa local fue acertada, ninguna previsible laguna de los Hornets se vio en el partido de hoy, y el Staples Center volvió sufrir otro horroroso partido de los suyos. Los visitantes no resintieron ni bajas, ni largos viajes, y firmaron un buen partido ante el peor equipo, y de largo, de la Conferencia Oeste.

Todo empezaría en el primer cuarto, donde los chicos de Charlotte llegaron al choque con la cabeza bien cargada, sabían que para ganar en el Oeste, sea quien sea, la intensidad es pieza clave, y se pusieron el mono de trabajo desde el inicio. Al final del primer cuarto, los Hornets ya dominan +5 en el marcador.

Mucho mas largo y doloroso, para los locales, sería un segundo cuarto donde las segundas unidades marcaron el tránsito del partido, hacia unos minutos de la basura demasiado rápidos en llegar. Los visitantes volvían meter un buen parcial antes del descanso, para un +10 en el cuarto.

Los visitantes demostraban clara superioridad en el juego, donde el rebote estaba siendo una gran fisura para Lakers, y un oasis realmente próspero para los de Charlotte, que encauzaban el partido al descanso, realmente rápido, +15 al final de la primera parte.

El partido no dio tregua a unos Lakers realmente débiles, ni las fisuras de bajas y cansancio en su rival fue algo a lo que agarrarse por parte local. Así, los Hornets cada minuto que pasaba parecía más poderoso que el anterior, esto pudimos verlo al inicio de la segunda mitad, donde las diferencias se multiplican a la velocidad del viento, hasta un último cuarto que sobró para los dos contendientes.

En lo individual, lo mejor del partido lo pudimos ver en el lado visitante, donde Marvin Williams y Michael Kidd-Gilchrist firmarían mismos números, 19 puntos y 12 rebotes, y se convertirían en una colina imposible de subir para los de púrpura y oro. Los dos, fueron básicos para el dominio en el rebote, hoy un pilar fundamental para explicar la victoria de su equipo.

En el lado local, solo la buena actuación de Kobe Bryant, tras algunas noches de ausencias o malas actuaciones, pusieron la medio sonrisa en los labios de la hinchada púrpura. La Mamba firmaría 23 puntos, 8 rebotes y 3 asistencias, en 23 minutos, fue una buena noche para el segundo mejor escolta de todos los tiempos.

Rebuscando entre el barrizal de los compañeros de la leyenda, solo Julius Randle siguió sumando en favor de su evolución. De nuevo firmaría un doble doble, 10 puntos y 11 rebotes, que dejan ver que hay una mínima esperanza para una afición californiana deseosa de nuevos héroes deportivos a los que agarrarse.

En conclusión, cierre de gira por el Oeste para los Hornets , y de manera positiva, pese a las bajas sacan un 2 - 2 que sabe a victoria, para seguir remando e intentando unos Playoffs que siguen siendo su gran sueño húmedo de la temporada. Para Lakers, el partido significo un paso más hacia un récord de victorias final, histórico por negativo. Por tercer año consecutivo, los locales llegan a un 9-41, que asegura el tercer año consecutivo sin Playoffs, la primera vez en su historia. Quizás, el desierto de arena más largo para los de LA.


BOXSCORE

Escribe: Brais Ruas. Twitter: @el_pichu

Los Angeles Lakers 93 - 105 Los Angeles Clippers


BOXSCORE

Escribe: Brais Ruas. Twitter: @el_pichu

viernes, 29 de enero de 2016

Bulls ganan en LA, Kobe y Pau se despiden


Esperada victoria de los Chicago Bulls en su visita al Staples más púrpura, en lo que ha significado el último partido donde Kobe Bryant y Pau Gasol habrían compartido un parquet de baloncesto. Encuentro marcado más por el tinte emotivo del partido que por el juego, donde las grandes actuaciones de Jimmy Butler y Pau Gasol fueron lo mejor de la noche.

El Staples Center de LA se vistió de gala para despedir a la gran hermandad, esa formada por su Gran Capitán, Kobe Bryant, con el complemento ideal para llegar a 2 anillos y 3 finales, Pau Gasol. Su despedida fue la justa, sin grandes alardes, pero si las justas palabras de agradecimiento entre dos jugadores que una vez fueron uno, durante 7 temporadas, para hacer un poco más grande la franquicia de púrpura y oro.

Más allá de la despedida de dos amigos, el partido llegaba con la fresca noticia de las alineaciones definitivas para el AllStar 2016, donde Kobe Bryant si estará, por decisión del aficionado NBA, pero donde Pau Gasol se ausentará, por decisión de los entrenadores. Una decisión realmente controvertida, y que desde luego traerá cola en los próximos días.

Una vez en el partido, la noticia es que no hubo partido, como ya todos esperábamos en la previa del encuentro. La despedida de Pau y Kobe pronto se convertiría en un primer cuarto donde los Bulls dominaron sin piedad, y Lakers fue a deriva en el arranque. Los de Chicago plantaban un +17 en este primer periodo que lo decía todo, el peor equipo del Oeste, contra el tercero del Este, hacía olvidar cualquier tipo de adiós más simbólico que otra cosa.

Con los deberes prácticamente hechos, los Bulls dominaron el partido, pero sobre todo lo durmieron, siempre por encima del marcador, pero sin excesos que convirtiesen un partido plácido en una verbena. Así, el choque entre dos hermanos con historia, y sus franquicias legendarias, se convertiría en un basurero de juego, de esos que solo sirven para multiplicar números y ego.

Así, sería una gran noche para Pau Gasol, firmaría 21 puntos, 12 rebotes y 7 asistencias, en la vuelta a la que una vez fue su casa, no era la primera vez, pero sí la más especial, por ser el último partido común con, o contra, La Mamba, su hermano, su otra mitad en la NBA.

Acompañándole, un Jimmy Butler, de nuevo AllStar, al contrario que el viejo de los Gasol, y para celebrarlo, firmaría 26 puntos, 5 rebotes, 10 asistencias y 4 robos, lo que significó la mejor actuación individual de la noche.

Y casi, como espectador habitual, un Derrick Rose, ex líder de los Bulls, sombra de lo que fue, pero en una noche donde acompañaría en juego a los suyos, para 16 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias. Cerraría así un buen juego para él y los suyos, que esperan mucho más del que alguna vez fue comparado en liderazgo para la ciudad de Chicago a la altura del mismísimo Michael Jordan.

En la otra esquina, la local, esa donde las sombras siguen sin ver un reluciendo purpura y oro, una derrota más, donde solo la presencia de Kobe Bryant, tras algunos partidos sin estar con los suyos, animo la grada del colista del Oeste. No fue una buena noche para él en lo individual, su cuerpo ha dicho basta, solo 10 puntos, 3 rebotes y 2 asistencias, pero sí lo fue como amigo, como hermano, como ese Gran Capitán que da su última bienvenida al que alguna vez fue su otra costilla.

En lo más destacado, numéricamente, de Lakers, de nuevo, Jordan Clarkson y Julius Randle llevaron la voz cantante, aunque eso no supuso que el equipo tuviese el gen competitivo que el futuro debe traer a LA. Clarkson se iría a los 16 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias, Randle en 14 puntos y 8 rebotes, los dos parecen las piezas más esperanzadamente regulares que tiene el equipo, donde alguna vez Kobe & Pau dominaron esta liga.

En resumen, victoria sencilla de Chicago Bulls a Los Angeles Lakers, victoria cómoda de un equipo que busca resurgir, y este año sí, competir por el título en la Conferencia Este. El colista del Oeste no dio ningún sentido a un partido que entrará en el olvido de la NBA, no lo que significó, no los adioses, no ese último tren juntos, pero no revueltos, de Kobe Bryant y Pau Gasol.

Escribe: Brais Ruas. Twitter: @el_pichu

jueves, 28 de enero de 2016

Dirk Nowitzki decide una nueva batalla en LA


Esperada victoria de Dallas Mavericks en su visita al Staples Center más púrpura, ante unos Los Angeles Lakers,que sin el viejo Kobe Bryant, supieron competir hasta un final apretado que se decidiría por mínimos detalles. Encuentro marcado por la canasta final de Dirk Nowitzki, que pese a un mal partido individual, decidiría el partido en la última jugada.

Un encuentro entre el sexto de Conferencia, los Mavs, y el colista de su misma Conferencia, los Lakers, no debería ser la mayor de las pasiones en baloncesto. Por suerte, el partido de hoy nos demostró justamente lo contrario, y viviríamos en LA un choque realmente ajustado hasta el final.

Partido que empezaría con una emocionante previa, donde dos leyendas del baloncesto, se cruzarían y saludarían, quizás por última vez, en una pista de baloncesto, Kobe Bryant y Dirk Nowitzki. Pudo ser su encuentro número 50, pero no fue así, la Mamba estaría ausente esta noche por un dolor en el hombro derecho, que le hizo perderse este último partido, de una rivalidad que ha marcado durante mucho tiempo las páginas más doradas de la NBA.

Respetos a la leyenda aparte, y una vez que el balón rueda hasta encontrar un ganador, el encuentro se resolvió de manera inesperada por forma, no por fondo. Así, pudimos ver como los Mavs daban primero, y marcaban la pauta en un primer cuarto que controlaron como grandes favoritos del choque. Se agarraron a esa fluidez ofensiva que marca la diferencia entre los equipos de arriba y los de abajo, ese viejo clásico, asumido en el mundo del basket.

Sorprendentemente, los chicos de Dallas optaron por la relajación en el segundo cuarto, su segunda unidad se durmió en el buen trabajo de sus iniciales, y los locales supieron volcar el marcador en su beneficio. Así, Lakers cerraba el partido al descanso dominando en el marcador, pero sobre todo, metiendo a un equipo muy superior un parcial de +9 en el cuarto, por relajación defensiva de unos, y acierto ofensivo de los otros.

Tras el descanso, los dos equipos asumieron la idea de que su defensa no había funcionado al máximo rendimiento en la primera parte, y se pusieron a ello, esto hizo que nos encontrásemos en un partido más rocoso, pero también más competido. Las defensas de los dos equipos nos llevarían, paso a paso, hasta un final de infarto, ese que solo pueden definir las grandes diferencias que marcan las leyendas del baloncesto.

Así, sin Kobe Bryant en el campo, todas las miradas fueron a parar hacia Dirk Nowitzki, y la leyenda de los Mavs no defraudó. Dirk, que habría firmado un mal partido, no falló cuando el partido le necesito, demostrando su buena puntería en una canasta ganadora tirándose hacia atrás, todo un clásico del alemán.

En lo individual, Nowitzki no tuvo su noche, solo 13 puntos y 6 rebotes, pero su canasta ganadora lo cambiaría todo. Por suerte, a los Mavs les ayudaría una buena noche de Chandler Parsons, 17 puntos, 9 rebotes y 4 asistencias, y un gran JJ Barea desde segunda unidad, con 18 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias. Entre Parsons y Barea llevarían a los Mavs en partido hasta el final, para la canasta ganadora del gran Dirk, que sería definitoria.

En Lakers la vida sigue igual, en esta su séptima derrota consecutiva, sin Kobe Bryant por lesión, en un partido donde los de púrpura y oro compitieron hasta el final, pero donde el esfuerzo no fue suficiente. Los locales encontrarían buenas actuaciones en las figuras de Julius Randle, nuevo doble doble para él con 16 puntos y 11 rebotes, y Jordan Clarkson, con 18 puntos, 6 rebotes y asistencias, en la que sería la mejor actuación individual de la noche, pese a una nueva derrota púrpura.

Como cierre y conclusión, hasta la piedra más fácil de esquivar se puede convertir en tu peor pesadilla si no te esfuerzas por superarla. Esto fue lo que sucedió en LA, esta noche con los Mavs, los de Dallas víctimas de su superioridad, confiaron en ella, y casi acaban derrotados en una pista que debería ser de trámite. Por suerte, Nowitzki demostró que su muñeca sigue teniendo vigencia, en la noche donde el joven Jordan Clarkson, por los californianos, quiso ser un líder.

Escribe: Brais Ruas. Twitter: @el_pichu

Los Angeles Lakers 103 - 121 Portland Trail Blazers


BOXSCORE

Escribe: Brais Ruas. Twitter: @el_pichu

Los Spurs ganan en LA en el décimo aniversario de los 81 de Kobe


Esperada victoria de Los Spurs de San Antonio en su visita al Staples Center más púrpura, ante Los Angeles Lakers, el colista del Oeste, en lo que supone la decimotercera victoria consecutiva de los chicos de Gregg Popovich.Encuentro marcado por la superioridad en el juego de los visitantes, y por una noche llena de aciertos de Manu Ginobili y Kawhi Leonard.

Llegaba este Spurs vs Lakers en el medio de todo un gran acontecimiento para los de LA, en el aniversario para Kobe Bryant por sus 81 puntos ante Toronto Raptors hace ya 10 años. Un aniversario que es historia, por lo que significa, la segunda máxima anotación en un partido de baloncesto, e historia por tiempo, hace ya demasiado de todo aquello, y hoy por hoy no queda nada, solo el recuerdo, ni en Lakers, ni en la Mamba Negra.

Fuera de cumpleaños especiales, de recordatorios, de alabar, una vez más, todo lo que significó Kobe Bryant para el baloncesto, la pelota se puso a botar, ya en presente, ese presente tan insignificante para estos Lakers agarrados a su pasado.

Una noche más, los de púrpura y oro, una vez más en su estadio, tuvieron que volver a ver la insignificancia de su baloncesto, superados por un equipo muy superior a ellos, y seguramente, a cualquiera de la NBA en la fecha actual.

Los Spurs no se dejaron impresionar por los recuerdos del rival, y pronto se pusieron a trabajar para un nuevo resultado complaciente fuera de casa. Desde el inicio, los de Popovich fueron a por el partido, sin dudas, y con el cuchillo entre los dientes, en un primer cuarto que cerrarían con un +9 dando la sensación de que esto sería pan comido.

El transcurrir del partido no fue mucho mejor para los locales, que vieron que los Spurs sacaban la apisonadora, sin estridencias, sin prisas, pero con paso firme hacia una nueva victoria. Pareciese que los de San Antonio no quisiesen el dolor del adversario, lenta y sin dolor, pero firme y sin piedad, fue la victoria de los Spurs en el Staples Center.

Pronto llegaríamos a unos larguísimos minutos de la basura, donde pudimos ver cosas más positivas del equipo de Byron Scott, siempre centrándonos en sus chicos jóvenes, y en ese extraño liderazgo de Lou Williams, como jefe de la manada, ya con Kobe Bryant fuera de combate, por físico, y por acierto.

En lo individual, el juego nos lleva a hablar más y mejor de dos actores principales en esta fría noche de aniversario en LA, ellos son Kawhi Leonard y Manu Ginobili. Kawhi demostraría una noche más ser el jugador más definitivo de los Spurs, con 18 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias, 2 robos y 3 tapones, no hubo una sola faceta del juego donde Leonard no influyese esta noche.

Y por supuesto, Manu Ginobili, el mejor jugador de la historia de Argentina, que de nuevo volvió a demostrar su influencia en el juego de su equipo, desde la segunda unidad, firmaría 20 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias y 5 robos, en una noche donde solo fallaría un solo tiro. En, quizás, su mejor partido de la temporada.

En Lakers, debemos, y podemos destacar, la mala noche de Kobe Bryant, que llegó de aniversario por sus 81 puntos ante Raptors, y se iría recordándonos a todos que esos tiempos son, por desgracia, muy lejanos, y sumaría hoy solo 5 puntos, y 6 asistencias, a sus piernas cansadas.

Pero es de recibo, hablar de los nuevos tiempos púrpuras, de los que deben marcar la pauta en el Staples Center desde ya. Les hablo de gente como Julius Randle, hoy de nuevo en doble doble, Jordan Clarkson siempre sumando, 16 puntos y 3 rebotes, el Rookie púrpura, D’Angelo Russell, que se iría a los 18 puntos y 3 asistencias, y por supuesto, el liderazgo de un Lou Williams que parece tirar de ellos, hoy en 16 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias.

Como conclusión, encuentro de dos equipos pertenecientes a dos ligas completamente distintas y descompensadas. Los Spurs pertenecen al cielo, ese que domina la NBA, esos equipos que parecen llegar del mas allá para dominarnos a todos. Lakers, sin embargo, pertenecen al infierno, ese que dicen adiós a sus dioses, y que no saben que largo será su desierto. Y el partido acabó como terminan estas cosas, en una victoria fácil del cielo sobre el infierno, todo un clásico de la vida, del deporte, y por supuesto, de la NBA.

Escribe: Brais Ruas. Twitter: @el_pichu

DeMarcus Cousins y Rajon Rondo conquistan LA


Victoria de los Sacramento Kings en su visita al Staples Center más purpura, ante unos Lakers que siguen con paso firme hacia lo que parece su gran objetivo de la temporada, ser el peor equipo de la Conferencia Oeste. Encuentro marcado por la grandiosa actuación de DeMarcus Cousins, que sería el gran dominador de la noche en LA.

Llegaban los Kings a Los Angeles con ganas de más, tras dos victorias consecutivas como visitantes ante dos buenos equipos, como Clippers y Jazz, y parecía que el cambio de tercio era posible, y que los de Sacramento podrían pelear de nuevo por un puesto de Playoffs.

Por su parte, Lakers, los locales, llegaban, de nuevo, en un pozo, con tres nuevas derrotas, y con sus jugadores más importantes dando muestras evidentes de cansancio. Parecía que recibir a un equipo en racha, y con objetivos claros como los Kings, no era la mejor forma de cambiar el ciclo de derrotas.

Pronto, muy pronto, nos dimos cuenta de que las premisas de la previa eran toda una realidad, incuestionables, los Kings llegarían mucho antes que los púrpuras al juego de hoy, lo suficiente como para marcar las primeras grandes diferencias, que al término del primer cuarto ya era de +10.

Con la segunda unidad de los dos conjuntos en pista, llegaría el primer respiro para Lakers, que veían como los suyos eran capaces de volver al partido, aunque sería de forma casi esporádica, para llegar al descanso con un +5 para Kings, y todo un mundo por jugarse.

Pero no sería una noche de sorpresas, los Kings se jugaban demasiado, y no tardaron en poner todas sus armas en el parquet del Staples Center. Así durante toda la segunda parte no existió otro equipo que no fuesen los chicos de George Karl, demostrando ser un equipo que va hacia arriba, y con una consistencia en el juego propia de todos unos Playoffs por el Oeste.

En las claves del choque, encontramos la aportación de dos jugadores, uno que lo cambiaría todo, como es DeMarcus Cousins, el líder de los Kings, que se iría a los 36 puntos, 16 rebotes, 3 asistencias, 1 robo y un tapón, convirtiéndose en el auténtico monstruo de este partido. Y por otro lado, la magnífica dirección de un Rajon Rondo que va a más, y que firmaría 11 puntos, 5 rebotes, y sobre todo, 17 asistencias, que dan fe de que el de Louisville sigue siendo uno de los bases a tener en cuenta en esta liga.

Acompañándoles, los buenos números de Rudy Gay, con 16 puntos, 6 rebotes, y 6 tapones, espectacular en tareas defensivas, o un doble doble del rookie del año en Sacramento, Willie Cauley-Stein, que sumaría para los suyos, 12 puntos, 10 rebotes y 2 tapones.

En el otro lado, el de púrpura y oro, lo de siempre y como siempre, nueva derrota, en un equipo cansado por el físico de su líder, un Kobe Bryant en fase terminal, que añadiría a su currículum 15 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias más. Y de sus jóvenes, también cansados, aún buscando su condición para rendir al más alto de los niveles NBA, como son Julius Randle, hoy en 6 puntos y 12 rebotes, D’Angelo Russell, con 14 puntos 5 asistencias desde segunda unidad, o Jordan Clarkson, firmando 14 puntos y 5 rebotes.

Solo dos menciones especiales, por un lado, Lou Williams, produciría 15 puntos, 2 rebotes y 3 asistencias, pero sobre todo, la sensación de ser un jugador que siempre lo intenta para los suyos. Y Brandon Bass, el ala pívot de los locales firmaría su mejor partido como jugador de púrpura y oro, desde la segunda unidad se iría a los 18 puntos, 7 rebotes, 2 asistencias y 3 tapones.

Nueva derrota de Lakers, la cuarta consecutiva, en lo que parece un camino directo a los infiernos, quizás la peor temporada que se recuerde en LA. Mientras tanto, los Kings siguen mejorando sus sensaciones como bloque, unas sensaciones que parecen haber llegado para quedarse, y sobre todo, para llevarles a los Playoffs por el Oeste de la NBA.

Escribe: Brais Ruas. Twitter: @el_pichu

Kobe Bryant supera a Jerry West, pero los Lakers vuelven a perder


Esperada victoria de Houston Rockets en su desplazamiento al Staples Center de LA, allí derrotarían a Los Angeles Lakers, en lo que supondría una nueva derrota de los locales. Encuentro marcado por una gran noche de James Harden, que brindaría en bandeja de plata la victoria a los Rockets.
Llegaban los Houston Rockets al partido de hoy con cinco victorias en seis partidos, sin bajas de renombre, y en, quizás, el mejor momento físico de su temporada. Inmensa colina para el colista del Oeste, unos Lakers, sin leyendas en el parquet en las que refugiarse, y solo con sus jóvenes para disfrutar.
Sorprendentemente el empuje de los “nuevos” Lakers mantuvo en ralla a los de Houston en el primer cuarto, unos Rockets conscientes de su potencial, sabedores que la inercia del baloncesto les daría su momento.
Este llegaría en el segundo y tercer cuarto, primero para dar la vuelta al marcador, a una pequeña ventaja de los locales, y después, tras el descanso, para reventar el partido de manera incuestionable. Seria con un parcial 34-18, demoledor, que demostraba el potencial ofensivo de los Rockets, y sobretodo su superioridad.
En el tránsito del partido pudimos disfrutar de ese nuevo liderazgo de púrpura y oro, de Lou Williams, hoy de nuevo lo mejor de Lakers, con 20 puntos. O el buen doble doble de Julius Randle, que de nuevo salió en el quinteto inicial, con 12 puntos y 11 rebotes. O ese chico para todo, siempre regular, siempre constante, siempre productivo, como esJordan Clarkson, con 16 puntos, 3 rebotes, 3 asistencias y 2 robos.
Pero una vez más no pudo ser, Lakers no pudieron frenar la ofensiva de su rival, algunos de sus jugadores tuvieronpérdidas absurdas que no ayudaron a seguir en el partido, y sobretodo, fueron apabullados por el rebote de su rival, solo 3 ofensivos de Lakers, por 11 de los Rockets.
En el lado de los Houston Rockets, el equipo demostró su gran potencial, de la mano de un James Harden de otra galaxia, el cual sumaría para los suyos, 31 puntos, 3 rebotes y 5 asistencias, pero también, con un Dwight Howardtodopoderoso en la zona, con 14 puntos y 15 rebotes.
Acompañándoles, Clint Capela, el cual tendría una buena noche, con un nuevo doble doble, firmando 14 puntos y 11 rebotes, más una segunda unidad donde hasta tres jugadores sumarían dobles dígitos. Todo ello fue una cima demasiado exigente para unos Lakers que siguen siendo el peor equipo del viejo Oeste.
En conclusión, los Rockets consiguen aquí su sexta victoria en siete partidos, demostrando así ser un equipo en crecimiento, que va a más. Mientras Lakers sigue en sus trece, el colista sigue sin un buen chaleco de victorias, y consu jugador franquicia más importante, Kobe Bryant, destrozado por cansancio o lesión, o lo que es peor, por las dos.
En cuanto a sus próximos encuentros, los tejanos se quedarán en LA. para esta noche visitar a los Clippers de Doc Rivers en un nuevo ‘Back-to-Back’ (4:30 a.m.). Por el lado Laker, tendrán descanso hasta la madrugada del miércoles 20 al jueves 21 de enero, cuando recibirán a sus vecinos, los Sacramento Kings a partir de las 4:30 a.m.
BOXSCORE

Escribe: Brais Ruas. Twitter: @el_pichu

Lakers ganan a Pelicans en una nueva lesión de Kobe Bryant


Victoria de Los Angeles Lakers, ante New Orleans Pelicans, en el Staples Center más purpura. Partido encuadrado en esa serie de derbis de poca monta, en la que tanto Pelicans como Lakers estarán involucrados para definir los peores del año en la NBA.

Llegaban Pelicans y Lakers, a este cara a cara, con nuevas y negativas rachas, una vez más en esta temporada. El penúltimo y último del Oeste se ponían frente a frente, sin Anthony Davis (Pelicans), pero con Kobe Bryant (Lakers) en pista, era una buena noche para que los de púrpura y oro volviesen a la senda del triunfo en LA.

Y los pronósticos previos fueron directos al basurero del Staples, los Pelicans dominaban un primer cuarto donde Lakers no conseguía encontrar su juego, y donde los visitantes eran mucho más intensos, y sobre todo acertados en los dos aros.

El primer cuarto se cerraba con un +7 visitante que dejaba bien claro quien dominaba el partido, pese a un par de buenas canastas de Kobe Bryant, Pelicans dominaban con su defensa, ante unos Lakers realmente incómodos en su ofensiva.

Los locales intentaron cambiar el rumbo del encuentro con sus chicos más jóvenes, pero los derroteros del choque en esta primera mitad no iban a ser los elegidos por Byron Scott. Los púrpuras reducían diferencias, pero se encontraban por el camino con otra lesión, en forma de dolor en el Talón de Aquiles de Kobe Bryant. La Mamba no podía seguir en pista, y Lakers debían continuar en el partido sin él, con una larga segunda parte por disputarse, y sobre todo, por remontar.

A la vuelta de los vestuarios, el shock de una nueva ausencia de Bryant dejaba sin referencias a sus Lakers, y daba un nuevo aliento a su rival, unos Pelicans que rondarían los +10 en el tercer cuarto. Para desgracia de los de New Orleans, los Pelicans nunca llegarían a romper el partido, y los de púrpura y oro verían un cambio de chip a las puertas del último cuarto.

La reacción de Lakers fue evidente, y crecía cada minuto que pasaba, trasladando su buen baloncesto del final de tercer cuarto, a un último cuarto que dominaron por completo. Fue un buen momento para ver la capacidad ofensiva de Jordan Clarkson o Lou Williams, claros sustentos del ataque púrpura, disfrutar de los destellos de D’angelo Russell, o ver el potencial interior de un Julius Randle claramente infravalorado por su entrenador.

Lo que nos encontramos en este último cuarto fue la reacción de Lakers, y de algunas buenas piezas ofensivas, que deben liderar a este equipo en su futuro, ya sin Kobe, como hoy. Enfrente, unos Pelicans sin fuerzas, donde la escasez de recursos, y la ausencia de su líder y referencia máxima, hizo que los de púrpura y oro se mostrasen contundentes en el final de partido, hasta la victoria final.

En lo individual, los Pelicans aguantarían en el partido lo que su lideres le permitieron, donde Tyreke Evans, con 21 pts 5 rebotes y 4 asistencias, y Ryan Anderson, con 15 puntos y 7 rebotes, serían sus máximas figuras. En el lado de la victoria, Lakers, con Jordan Clarkson, en 18 puntos y 7 rebotes, y sobre todo, Lou Williams, con 19 puntos, 4 rebotes y 8 asistencias, en buena racha ofensiva.

Acompañándolos, un Julius Randle muy peleón, con 7 puntos, pero sobre todo 11 rebotes, máximo reboteador del partido, junto con un D’angelo Russell, 13 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias, que de nuevo nos dejaría las mejores perlas púrpuras del partido.

Como conclusión, Anthony Davis sería duda hasta última hora, y su ausencia en el parquet del Staples Center no parece haber sido la mejor decisión. La ausencia de líderes naturales siempre es una mala noticia, pero hoy, la de Davis fue más rotunda que la de Bryant, y Pelicans se acabó resintiendo en el final de partido.

Como consecuencia, nada nuevo en ninguno de los dos lados, Pelicans y Lakers siguen siendo los dos peores equipos del Oeste, y una victoria o derrota para cualquiera de los dos, nada cambia. En esta ocasión le tocó a los de LA engordar sus cifras, en un año de nuevo para el olvido de dos franquicias con ganas de mucho más.

Escribe: Brais Ruas. Twitter: @el_pichu

Gordon Hayward, y poco más, en la victoria de los Jazz en LA


Esperada victoria de Utah Jazz en su visita al Staples Center más púrpura, ante unos Los Angeles Lakers realmente cojos con importantes bajas que no les dejaron competir al 100% de sus posibilidades. Partido marcado por la gran actuación de Gordon Hayward, que con 25 puntos, sería el gran líder de los suyos para la victoria final.

La friolera de más de seis semanas llevaban los Utah Jazz sin ganar fuera de casa, por eso, este partido en LA, ante unos Lakers con tantas bajas importantes para el partido de hoy, sin Kobe Bryant, D’Angelo Russell y Brandon Bass, se presentaba como su mejor ocasión para cerrar la sangría de derrotas fuera del Vivint Smart Home Arena.

La lógica deportiva fue el mejor compañero de viaje para los visitantes, así, el partido fue marcado por las bajas de los de púrpura y oro. Los Jazz, pese a sus dudas por las derrotas consecutivas como visitantes, acabaron imponiéndose por su mayor calidad, en un encuentro marcado por desaciertos y ausencias locales.

Todo ello ocurriría en un segundo cuarto que marcaría diferencias y liderazgos de partido, de la mano de unGordon Hayward, que fue lo único destacable de un encuentro lleno de desaciertos de los dos equipos.

Lakers se llevaría la peor parte, con un 32% en tiros de campo, que lastraría las opciones locales durante todo el encuentro. Los Jazz tampoco se salvarían de las imprecisiones, y solo anotarían 86 puntos en un partido donde su rival dio todo tipo de facilidades.

Pero ante todo este maremágnum de errores, Gordon Hayward se erigiría como el elemento definidor del choque, se iría a los 25 puntos, 2 rebotes, 2 asistencias y 3 tapones, con una variedad de recursos, pero sobre todo, el único jugador con una buena serie de lanzamientos en la noche de hoy.

Más allá de Hayward, los Jazz se apoyaron en en la capacidad como Stopper de Rudy Gobert, 10 puntos, 5 rebotes, pero sobre todo 3 tapones, más la buena noche desde el exterior de Rodney Hood, que con 14 puntos, 6 rebotes y 4 asistencias, sería el mejor contrapunto a todo bueno que dio el líder de los Jazz en la noche de hoy.

Mientras tanto, en la otra acera, la californiana, Lakers pasaron una de sus peores noches, entre ausencias destacables, que no dejaban ver un adiós de Kobe Bryant pero tampoco la mejoría de su chico joven mas ilusionante,D’Angelo Russell, los dos fuera por lesión.

Entremedias, solo se dejaría ver la capacidad anotadora de Lou williams, con 18 puntos, 8 rebotes y 6 asistencias, las ganas por competir de Jordan Clarkson, con 14 puntos, 2 rebotes y 4 robos, o el crecimiento como gladiador de un nuevo doble doble de Larry Nance Jr.

Partido para el olvido de dos franquicias con serias dudas, los Jazz con las que marca una mala racha fuera de casa, aumentada por las prisas de victoria para seguir en puestos de playoff. Lakers por las malas nuevas que deja una nueva derrota, su consolidación como colista, y sobre todo por confirmar su peor inicio de temporada, 8-31, desde los Minneapolis Lakers del ‘57 – ‘58, con 9 – 30. Ya saben, malos tiempos para la lírica púrpura.

Escribe: Brais Ruas. Twitter: @el_pichu

Los Thunder sobreviven a los Lakers y a la calentura de Lou Williams


Victoria de Oklahoma City Thunder ante Los Angeles Lakers en el Staples Center mas púrpura. Encuentro marcado por la gran actuación de Lou Williams, pese a la derrota de los suyos, en su mejor noche como jugador de la NBA, que le consolida como uno de los pesos pesados del futuro próximo de los californianos.


Encuentro marcado en el calendario por Los Angeles Lakers con letras mas que mayúsculas, en frente los Thunder, franquicia de Kevin Durant, uno de sus sueños húmedos para la próxima agencia libre de verano. Los púrpuras debían y sobre todo necesitaban demostrarse a sí mismos que podían ser competitivos, también ante las grandes estrellas, y se pusieron a ello.


Desde el inicio Lakers tuvieron las pilas cargadas, pese a que el dominio fuera de los chicos de Oklahoma, algo lógico visto el potencial, y el tipo de jugadores que viven en cada uno de los vestuarios de los dos equipos.


Los Thunder, liderados por dos de las figuras más apabullantes de la liga, Kevin Durant y Russell Westbrook, se aprovecharon de una buena noche de sus dos colosos de Rodas para mandar durante tres cuartos en el Staples Center que alguna vez fue de gente como Jerry West, Magic Johnson, Kareem Abdul Jabbar, o el mismísimo Kobe Bryant.


Pero todo daría la vuelta en los últimos 12 minutos del partido, con la aparición de Lou Williams, el mejor sexto hombre de la liga pasada, el cual entraría en trance y pondría a los suyos por momentos delante del marcador. Loullegaría a anotar 23 puntos en el último cuarto, de 28 totales de su equipo.


Los Thunder, atónitos durante muchos minutos, sabrían como reaccionar, y de la mano de un par de buenas acciones de Russell Westbrook, darían buena cuenta de unos Lakers que volvieron a demostrar que su mejoría es más que palpable, ante un equipo que lo tiene todo para ser uno de los grandes candidatos al anillo de la NBA.


En lo individual, buena noche de Kevin Durant, que demostró con 22 puntos y 7 rebotes seguir siendo un jugador importante en esta liga, pese a que Russell Westbrook, su compañero en Oklahoma, parezca ser el autentico líder de estos Thunder, hoy en 36 puntos, 12 rebotes y 7 asistencias. Westbrook sería el gran culpable de la victoria final de unos Oklahoma City Thunder que siguen terceros por el Oeste, y con ganas de más.


En Lakers, fue la noche de Lou Williams, firmaría 44 puntos, con 23 de ellos en el último cuarto, espectacular, y estaría bien acompañado por el juego exterior de Lakers, con Kobe Bryant y Jordan Clarkson a la cabeza. La Mamba firmaría 19 puntos, 4 rebotes y 6 asistencias, mientras que Clarkson aportaría 17 puntos, 3 rebotes, 2 asistencias y 2 robos.


Para el debate nos quedaríamos con la decisión de final de partido, esa donde los locales tuvieron la última gran opción de partido en un tiro exterior que debió ser para Lou Williams, por racha, pero que se quedó Kobe Bryant, por jerarquía. En definitiva, victoria esperada de Oklahoma City Thunder ante el colista del Oeste, el día que Lou Williams entró en trance.


Escribe: Brais Ruas. (Twitter: @el_pichu)

viernes, 8 de enero de 2016

Kings ganan a Lakers, entre sofocones y mejorías purpuras


Victoria de los Sacramento Kings ante Los Angeles Lakers, en su Sleep Train Arena. Una victoria más para los locales, esta vez ante el colista del Oeste, que les sigue acercando un poco más a las posiciones que dan derecho a Playoffs, en un encuentro en el que su juego no les acercó, ni mucho menos, a ese propósito.

Llegaban los Kings mucho más presionados al partido que su adversario. Las prisas del que se siente con opciones a ser de Playoffs, pero sobretodo, las ansias del que sabe que tiene las piezas para conseguirlo, marcaban los preliminares, pero sobretodo, pesaron en el transcurrir del encuentro de hoy.

En el otro lado, Lakers, los últimos del Oeste estaban en crecimiento, tres victorias en 4 partidos lo demostraban. Llegaban sin las prisas de los resultados, que aún no tienen, pero sin pausa en su evolución, esa misma que se siente en sus jugadores más jóvenes, algunos de los cuales, hoy, tuvieron una buena noche en Sacramento.

Pero el inicio de partido no fue nada halagüeño para los de púrpura y oro. Los Kings quisieron apresurarse haciendo sus deberes resultadistas, y lo dejaron bien claro en un inicio, que no dejaba derecho a la duda en la diferencia de nivel entre estas dos franquicias.

Los de Sacramento rugieron en un primer cuarto espectacular, que acabaría con un 21-38 demoledor. Los Kings desarbolaban todas las deficiencias de Lakers, y sus virtudes quedaban tapadas por el acierto de los locales en este dramático inicio de partido.

El final de primera parte no fue mucho mejor, las diferencias seguirían aumentando, hasta los 27 puntos de diferencia máxima, y parecía que los Kings estaban en una noche para el recuerdo. Todo funcionaba a las mil maravillas, Cousins se paseaba en la zona, Rondo asistía sin oposición, y los exteriores, con Rudy Gay liderandolos, hacían el resto. Los locales firmaban una de sus mejores primeras partes de la temporada, y se iban al descanso con un +21.

Las buenas sensaciones de los Kings, tanto por juego como por sensaciones, no nos hacían imaginar lo que la segunda parte nos depararía. El buen juego local se convertiría en un placida siesta, donde los de Sacramento quisieron convertir uno de sus mejores partidos en un basurero real del baloncesto antes de tiempo.


Por desgracia para Sacramento, los minutos de la basura no llegarían, y el partido se convertiría en una lucha contra el tiempo de Lakers para conseguir una remontada de tintes épicos. Dicha remontada llegaría, de la mano de los números de Kobe Bryant en una de sus buenas noches en su despedida, pero sobretodo, con Lou Williams, Jordan Clarkson y un D’Angelo Russell celestial.

Con la mamba en el banquillo, Lakers jugarían sus minutos finales, esos donde los púrpuras tendrían opciones de victoria, y dando dotes de mando a sus chicos más jóvenes, esos que deben liderar a los de LA en el futuro próximo, ya sin Kobe vestido de corto. Es ahí, donde los Kings fueron mas, y sobretodo un Rajon Rondo que supo definir una última jugada que daría la victoria a los suyos.

Fue un partido de rachas, esas que marcaron la primera parte para los Kings, con los aciertos de DeMarcus Cousins, firmando 29 puntos, 10 rebotes y 7 asistencias, Rudy Gay, produciendo hasta 18 puntos, 4 rebotes y 6 asistencias, y un Rajon Rondo decisivo tanto por sus 12 asistencias, como por sus decisiones finales. Esas mismas rachas, que darían la vuelta para una segunda parte de púrpura y oro, con Kobe Bryant en 28 puntos, 2 rebotes y 3 asistencias, pero también con Lou Williams en 20 puntos y 3 asistencias, con Jordan Clarkson en 15 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias, pero sobretodo, con un D’Angelo Russell de otra galaxia, firmando 27 puntos, 2 rebotes, 4 asistencias y 2 robos.

Partido de rachas, pero también de emociones contenidas, esas que se dejaron ver a Kobe Bryant con Vlade Divac en un abrazo muy emotivo, que puso los pelos de punto a todos los allí presentes. Divac regalaría una camiseta de Charlotte Hornets, los dos demostrarían gran humor e ironía, gran ejemplo de cómo son estas dos leyendas del basket.

Como conclusión, los Kings se quedan con la victoria final, en una partido que fue como una montaña rusa, mostraron las mejores sensaciones en una primera parte antologica, pero los malos momentos llegarían en la segunda parte donde las piruetas de Lakers, fueron salvados por los locales in extremis. Mientras tanto, Lakers no vencen, pero convencen, con Kobe despidiéndose de Sacramento en buena forma, pero sobretodo, con un D’angelo russell, nº 2 del actual draft, que parece por buen camino, ese que le debe llevar a liderar a unos Lakers futuros, ya con Kobe Bryant y su camiseta, en el cielo del Staples Center mas purpura.


Escribe: Brais Ruas. Twitter: @el_pichu

Resumen Lakers desde mis Navidades


Pillaba un "merecido" descanso para disfrutar de las navidades, esas blancas fechas, y desoxigenarme de un año mas con derrotas purpuras, pero con adioses de la mamba que nos daban un poco de vida a los que crecimos y maduramos con el.

Desde el parón de mis cronicas hemos podido ver 10 partidos mas, con 6 derrotas y 4 victorias, seguimos colistas del Oeste, pero hemos tenido 3 victorias consecutivas, algo que no ocurria desde hacia ya demasiado, y sobretodo, donde hemos disfrutado de la victoria en Boston. Kobe se despedia asi del Garden, como lo que es, uno de los grandes, una victoria que deja claro que su historia ante nuestro eterno enemigo siempre fue triunfal, hasta el final.

 La victoria ante los Celtics en su casa nos ha llenado de esperanza, pero sobretodo de confianza para los chicos, y los Lakers despues de ese partido son otros, un equipo mas compacto, y donde los jovenes han dado un paso al frente.

Parece que las cosas van a mejor, seguimos colistas del Oeste, y puede que acabemos en ese lugar al final de temporada, mi apuesta es que no sera asi, el lugar sera ocupado por Phoenix Suns, anoten esta premonición, pero lo que es seguro, es que el equipo progresa, y que las trampas a los mas jovenes de Byron Scott, van dando sus frutos.

Disfruten del purpura y oro, bienvenidos de nuevo a mis crónicas.

Y ya saben, GO LAKERS GO!!!!

Escribe: Brais Ruas. Twitter: @el_pichu

viernes, 18 de diciembre de 2015

Rockets ganan a Lakers, Dwight & Kobe fuman la pipa de la paz


Victoria de Houston Rockets, en su paso por el Staples Center de L.A., ante Los Angeles Lakers en un encuentro sin historia deportiva, pero lleno de algo más importante, de lo que de verdad importa, de perdones y leyenda. Partido marcado por la superioridad de las estrellas visitantes, y de los encuentros entre Dwight Howard y Kobe Bryant, que por fin, y definitivamente, han enterrado su hacha de guerra.

Un Lakers versus Rockets significa Kobe Bryant contra Dwight Howard, o por lo menos hasta la fecha. Recuerden el desafortunado pasado del Center de Houston por LA como jugador, recuerden sus desavenencias. Y guarden este día, en la cual todo cambio, las dos estrellas se abrazaron en la previa del encuentro, y sobretodo, compartieron muecas y carcajadas durante el partido. Tocó la pipa de la paz, un buen día para el Basket, Dwight & Kobe, por fin se respetan, en el adiós de la leyenda.

Con la previa aclarada, toca hablar del partido. Ese que llegaba para Lakers tras su mejor encuentro de la temporada, una victoria ante Milwaukee Bucks, que les dejaba soñar, y pensar que un mejor futuro podría llegar, incluso en esta temporada. Por desgracia, para los púrpuras, los Houston Rockets necesitaron medio suspiro para borrarles la sonrisa de la boca, y para devolverles a su oscura realidad.

Todo empezaría en un arranque de partido especialmente desafortunado para los locales, donde el equipo visitante saldría enfurecido, para marcar grandes diferencias desde un principio. Así, cerraban un 29-18 de primer cuarto, con un parcial de 14-4 de inicio, que dejaba bien a las claras, que el partido de hoy olía a funeral con incienso de púrpura y oro.

Lakers apuraron todas sus opciones durante el partido, hasta bajar hasta los 10 puntos de desventaja para empezar el último cuarto, pero solo seria un espejismo. Los Rockets no quisieron jugar con la confianza de su superioridad, y se volvieron a poner el mono de trabajo, para dejar bien claro que hoy por hoy están en el cielo del Basket, contra el infierno en el que están los Lakers actuales. Así cerrarían con un +20 el partido de hoy, que no deja ningún género de dudas de quién es quién en la Conferencia Oeste.


Pese a la superioridad demostrada por los Rockets, el éxtasis de la noche la encontraríamos en un mata descomunal de la leyenda de leyendas, Kobe Bryant, que en su año de retirada, nos dejaría un mate apoteósico en la cara de Clint Capela. Con 37 años, dejó claro que sigue teniendo un don, que sigue teniendo piernas, que sigue siendo La Mamba Negra.

Más allá de éxtasis, relaciones tumultuosas o jugadas para los altares, el encuentro estaría de la mano de dos jugadores, James Harden y Dwight Howard. Harden firmaría 25 puntos, 6 rebotes, 6 asistencias, 1 tapón y 1 robo, demostrando ser uno de los grandes escoltas de la liga, y Dwight volvería a ser fundamental al poste, con 16 puntos, 15 rebotes, 1 asistencia y 2 tapones.

Los Rockets acabarían con seis jugadores en dobles dígitos, dominarían el rebote, multiplicarían sus segundas opciones gracias al rebote ofensivo, y pese a no tener una noche especialmente efectiva en los tiros de campo, se llevaron el partido, con la comodidad, que quizás, todos esperábamos.

En Lakers, quizás pudo ser una noche decepcionante, tras el partido anterior, la grada pedía mas y mejor, pero no fue así. Los Rockets les pasarían por encima, solo pudiendo salvarse las actuaciones de la Mamba, Kobe firmaría unos buenos 22 puntos, 8 rebotes y 3 asistencias, por encima del 50% en tiros de campo, de nuevo, bien acompañado de un nuevo doble doble de Julius Randle, que supone su décimo más de 10 puntos, más de 10 rebotes, de la temporada.

Como conclusión, los Rockets no se dejaron sorprender por el peor equipo de la conferencia Oeste, y suman una victoria más que les acerca al 50% de victorias en su récord, tras un inicio de temporada con dudas, los de Houston buscan crecer en esta liga, por fin. En Lakers, nada nuevo en el horizonte, colistas del Oeste, buscan pasar pagina, ver a su leyenda disfrutar, y a sus cachorros crecer hasta un futuro mejor. El desierto californiano es largo, y el calor aprieta, pero en el hipotético futuro que les espera, noches como hoy serán recordadas con cariño en el Staples Center mas dorado. 


Escribe: Brais Ruas (Twitter: @el_pichu

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Lakers ganan a Bucks, en su mejor partido en 2 temporadas


Gran victoria, y sorprendente, de Los Angeles Lakers ante los Milwaukee Bucks, en un encuentro que los californianos dominarían de cabo a rabo. Partido marcado por la excelente noche de Kobe Bryant, la leyenda púrpura, que dictaría el destino del partido con 27 minutos de ensueño.

Llegaban Los Angeles Lakers a su Staples Center, con las prisas del que llevaba seis derrotas consecutivas en su casillero, pero sobretodo, del que no veía luz a través de su túnel. Mientras, enfrente, los Bucks llegaban a LA con ganas de sumar, y con la soga en el cuello, en un temporada donde sus objetivos parecían modificados a marchas forzadas, un equipo diseñado para hacer Playoffs en el Este, que no consigue resultados.

Con las posiciones de los dos equipos bien marcadas empezaba el encuentro en el Staples, un partido donde los locales romperían todos sus corsés, esos que les atan e impiden que su baloncesto aflore en buenos resultados. Hoy, no sería noche de corsés púrpuras, y si de su baloncesto, ante unos Bucks que siguen en crisis, y que dejarían a los de L.A. enseñar el Basket que llevan dentro.

Los de púrpura y oro abrieron su tarro de las esencias, jamás bajarían de los 25 puntos en cada cuarto, y encontrarían varios récords de temporada en la noche de hoy. Atiendan, 26 asistencias, agarraron 18 rebotes ofensivos y hasta siete de sus anotadores conseguirían dobles dígitos por primera vez este año, toda una noche de ensueño, para los actuales Lakers.

Los Bucks se vieron desolados, hundidos, avasallados y sobrepasados por el peor equipo de la Conferencia Este. La baja de Greg Monroe, en sus filas, fue demasiado dura para ellos, y no se sobrepusieron en ningún momento, dejando una zona totalmente huérfana, de ese jugador que una vez dijo NO a Lakers, para poder ser un Buck.


Lakers conseguirían la mayor ventaja en un partido desde 30 de marzo 2014, pero también la mayor ventaja en juego de la temporada, un +22 en tercer cuarto, que pondría en alza el momento de calentura de Kobe Bryant, con un triple más tiro libre adicional de la eterna Mamba Negra.

Kobe acabaría con 22 puntos, 3 rebotes y 6 asistencias, quizás su mejor noche de la temporada, al que se le sumaria Lou Williams, con 16 puntos,  3 rebotes y 4 asistencias, o Roy Hibbert, con 12 puntos y 11 rebotes, desde el quinteto inicial.

Sin olvidarnos, de lo más importante, la segunda unidad, con las estrellas en ciernes que son D’angelo Russell y Julius Randle, y que acabarían de dar sentido a la noche más mágica de Lakers en dos temporadas. Russell firmaría 19 puntos, 4 rebotes, 7 asistencias y 3 robos, confirmando que su evolución en los últimos partidos es imparable, y sin freno. Randle añadiría un doble doble más a su casillero, con 14 puntos y 14 rebotes, confirmando su facilidad para el rebote ofensivo, hasta 6 segundas opciones.

En la otra acera, unos Bucks que sin su referencia interior, fue un equipo del montón, quizás, unos de los peores que han pasado por L.A. Donde solo la facilidad para los números, e intangibles, de jugadores como Giannis Antetokounmpo o Michael Carter-Williams, pudo dar un poco de sentido a su derrota de hoy.

Lakers superarían al rival en todo, pero sobretodo en actitud y ganas, esas que dan la diferencia entre un equipo que busca ganar, ante otro que piensa que la inercia le debe hacer ganar. Los números no dan margen de error, en una noche donde los locales marcarían sentencia de la mano del rebote y, sobretodo, del juego colectivo.

En consecuencia, Lakers suman su cuarta victoria de la temporada, segunda en el Staples Center, con una gran actuación de La Mamba, que se apaga, pero que sigue dando destellos del que alguna vez toco el cielo con los dedos, un buen “Kit Kat”, después de tanta derrota consecutiva. Mientras tanto, los Bucks siguen sin ser constantes, buenas victorias, con derrotas frustrantes se entrecruzan, y hacen que los de Milwaukee ya no sean una referencia en la lucha por los Playoffs por el Este.


Escribe: Brais Ruas (Twitter: @el_pichu)

martes, 15 de diciembre de 2015

Los Angeles Lakers 97 - 126 Houston Rockets


Buen partido de Kobe bryant, por encima del 50% de tiros de campo, en otra derrota de Lakers, esta vez en su visita a Houston, seria el mejor de los de purpura y oro, con 25 pts 7 rbts 6 asts. Pero Kobe fue insuficiente para evitar la derrota por paliza aplastante de los locales, en un partido donde D'angelo fue titular, pero Julius Randle siguió siendo reserva, continuando con su bajada en números, y quizás también en moral.

BOXSCORE

Escribe: Brais Ruas (Twitter: @el_pichu)

Los Angeles Lakers 87 - 109 San Antonio Spurs


Partido donde D'Angelo Russell recuperaba la titularidad tras dos partidos desde la banca, demostrando que hoy por hoy es el jugador mas en forma de Lakers. D'Angelo firmaria 24 pts 6 rbts 6 asts, en una nueva derrota de los californianos, esta vez en su partido en San Antonio, contra los Spurs.

BOXSCORE

Escribe: Brais Ruas (Twitter: @el_pichu)

viernes, 11 de diciembre de 2015

Los Angeles Lakers 122 - 123 Minnesota Timberwolves


Byron Scott sigue en sus trece con D'Angelo Russell y Julius Randle como jugadores de segunda unidad, y hoy fue el día en el que sus decisiones le explotaron en las manos, y sus jugadores se revelaron para demostrarle su importancia en el grupo. En un partido igualado que se tuvo que decidir en una prorroga con ultimo tiro para victoria de Lakers, los mas jóvenes tomaron el mando, y Randle & Rusell fueron lo que se espera de ellos, la pareja del futuro de nuestra franquicia.

Randle siguió con su colección de dobles dobles, solo ha faltado a su cita con los dígitos en un partido de los últimos siete, mientras que el Russell de hoy nada se parece al del anterior partido. Randle se iría a los 20 pts 12 rbts, pero Russell conseguiría ser el jugador que controlase el destino purpura esta noche, llevo la manija dle equipo, defendió bien a Ricky Rubio y sobretodo produciría 23 pts, con mas de una canasta de merito.

En el crecimiento de Russell mucho tiene que ver los mandatos de Kobe Bryant, por su decisión la mamba no tomaría los tiros importantes del equipo, Kobe decidió en este partido que la formación de D'Angelo empezaría hoy en finales apretados, llevando la manija incluso en tiros finales para empatar o intentar ganar un partido, una lección de humildad para todos, sobretodo para sus queridos detractores.

Derrota de Lakers, por la mínima, en uno de esos partidos donde se gana mas de lo que se pierde, el carácter de los chicos esta aquí, y por primera vez la pareja Russell & Randle huele, en conjunto, a algo mas que un sueño, toca trabajar en ellos y con ellos.

BOXSCORE

Escribe: Brais Ruas (Twitter: @el_pichu)