lunes, 30 de noviembre de 2015

Pacers ganan a Lakers, Kobe comienza su Adios


Victoria de Indiana Pacers ante Lakers, en el Staples Center de L.A., en una noche que el mundo del baloncesto no olvidará jamás, y es que, Kobe Bryant habría anunciado su retirada a final de temporada, en la previa del partido. Un Encuentro marcado por la soberbia actuación de un Paul George sin freno, y por la sensación de agradecimiento colectivo que el aficionado del Staples ha dedicado a una de sus mayores leyendas, La Mamba Negra.

La noche del 29 de noviembre de 2015 siempre será recordada como una de las más duras de la historia de la franquicia de púrpura y oro. Regresaban los Lakers con ganas al hogar, con cinco derrotas consecutivas, para un total de 13 en la temporada, ganas de olvidar y recordar cómo volver a ganar. Y se encontraron con una previa marcada por la carta de despedida al baloncesto de su icono durante 20 años, Kobe Bryant.

Bryant había decidido, esta vez de manera definitiva y sin ningún tipo de especulación, en una emotiva carta de amor de baloncesto, y por extensión a sus eternos Lakers. Kobe reconoce que su cuerpo dijo basta, y que este año es su último año. Jugará hasta el final, su última temporada como profesional del baloncesto, siempre como Laker, el jugador que más veces ha jugado con un mismo equipo, y cerrará así, una carrera llena de éxitos y leyenda.

Una vez metidos en el partido, contra Indiana Pacers, las sensaciones iniciales no pudieron ser más desgarradoras, por unos aficionados eternamente agradecidos para su leyenda. Ellos, sus aficionados, que llevaron en volandas al jugador, y a su equipo, entre ovación y ovación, en una de las noche más emotivos que se recuerden en el Staples Center más purpura.

Un partido sin historia, o quizás demasiada, señalada por el inicio del fin de la leyenda de La Mamba, pero también, por el regreso a los focos de otro jugador, que será lo que él quiera, Paul George. El primero marcaría el partido por nostalgia, el segundo por sus 39 puntos de la noche.


El encuentro sería roto por los Pacers ya en el primer cuarto, a golpe de defensa y poder ofensivo, pero también por errores púrpuras embriagados por la emotividad de la noche. Todo ello fue suficiente para las primeras grandes diferencias, un +16 al final del primer cuarto que ponía muy cuesta arriba que el inicio del fin de trayecto de Kobe Bryant empezase con victoria.

El resto de partido transcurriría con extraña calma, entre un equipo de Playoffs que quiere más, y otro, en final de ciclo con tintes fúnebres, y principio del siguiente. Todo ello nos llevaría hasta un último cuarto, donde solo la relajación rival hizo que el partido se metiese en un pañuelo, que posibilitó los sueños de la vieja guardia púrpura.

Así, pudimos encontrar en el final de partido, lo mejor, eso por lo que uno debe pagar una entrada de Basket. Bryant tras una noche ofensiva más para olvidar, nos dejaría un par de buenas canastas que ponían a los púrpuras a uno de su rival.

Fue entonces cuando Paul George desataría su tarro de las esencias, anotaría 11 pts en un suspiro, para sus 39 en el total de partido, y cerraría el partido para sus Pacers, en una noche especial, cerrada de manera especial.

Para Pacers lo mejor fue la sensación de objetivo cumplido, ganando en una pista donde debían ganan, con una actuación estelar como la de Paul George, con 39 pts 4 rbts, bien acompañado por la dirección de Monta Ellis con 15 pts 6 asts 3 rbts. Por su déficit llegaría dejándose remontar una máxima diferencia de +22, que George pudo resolver in extremis.

Para Lakers, su sexta derrota consecutiva, esta vez rodeada de la magia del adiós de su dios, un Kobe Bryant de nuevo desastroso en el tiro, pero si, esta vez, muy acertado en el final de partido, recordando sus viejos tiempos, esos donde él entraba en trance cuando la pelota mas quemaba.

Los brotes verdes del equipo púrpura de nuevo en las actuaciones de jugadores jóvenes como Jordan Clarkson, 22 pts 10 rbts 6 asts, y Julius Randle, con un nuevo doble doble, o de un nuevo clásico moderno como Nick Young.

Así cerrábamos una noche de esas que marcan la historia del baloncesto, un adiós anunciado por todos, por fin anunciado por el que de verdad importa, uno de los mejores jugadores de la historia del baloncesto. Pongame a los pies de su señora, Mister Bryant.


Escribe: Brais Ruas (Twitter: @el_pichu)