viernes, 18 de diciembre de 2015

Rockets ganan a Lakers, Dwight & Kobe fuman la pipa de la paz


Victoria de Houston Rockets, en su paso por el Staples Center de L.A., ante Los Angeles Lakers en un encuentro sin historia deportiva, pero lleno de algo más importante, de lo que de verdad importa, de perdones y leyenda. Partido marcado por la superioridad de las estrellas visitantes, y de los encuentros entre Dwight Howard y Kobe Bryant, que por fin, y definitivamente, han enterrado su hacha de guerra.

Un Lakers versus Rockets significa Kobe Bryant contra Dwight Howard, o por lo menos hasta la fecha. Recuerden el desafortunado pasado del Center de Houston por LA como jugador, recuerden sus desavenencias. Y guarden este día, en la cual todo cambio, las dos estrellas se abrazaron en la previa del encuentro, y sobretodo, compartieron muecas y carcajadas durante el partido. Tocó la pipa de la paz, un buen día para el Basket, Dwight & Kobe, por fin se respetan, en el adiós de la leyenda.

Con la previa aclarada, toca hablar del partido. Ese que llegaba para Lakers tras su mejor encuentro de la temporada, una victoria ante Milwaukee Bucks, que les dejaba soñar, y pensar que un mejor futuro podría llegar, incluso en esta temporada. Por desgracia, para los púrpuras, los Houston Rockets necesitaron medio suspiro para borrarles la sonrisa de la boca, y para devolverles a su oscura realidad.

Todo empezaría en un arranque de partido especialmente desafortunado para los locales, donde el equipo visitante saldría enfurecido, para marcar grandes diferencias desde un principio. Así, cerraban un 29-18 de primer cuarto, con un parcial de 14-4 de inicio, que dejaba bien a las claras, que el partido de hoy olía a funeral con incienso de púrpura y oro.

Lakers apuraron todas sus opciones durante el partido, hasta bajar hasta los 10 puntos de desventaja para empezar el último cuarto, pero solo seria un espejismo. Los Rockets no quisieron jugar con la confianza de su superioridad, y se volvieron a poner el mono de trabajo, para dejar bien claro que hoy por hoy están en el cielo del Basket, contra el infierno en el que están los Lakers actuales. Así cerrarían con un +20 el partido de hoy, que no deja ningún género de dudas de quién es quién en la Conferencia Oeste.


Pese a la superioridad demostrada por los Rockets, el éxtasis de la noche la encontraríamos en un mata descomunal de la leyenda de leyendas, Kobe Bryant, que en su año de retirada, nos dejaría un mate apoteósico en la cara de Clint Capela. Con 37 años, dejó claro que sigue teniendo un don, que sigue teniendo piernas, que sigue siendo La Mamba Negra.

Más allá de éxtasis, relaciones tumultuosas o jugadas para los altares, el encuentro estaría de la mano de dos jugadores, James Harden y Dwight Howard. Harden firmaría 25 puntos, 6 rebotes, 6 asistencias, 1 tapón y 1 robo, demostrando ser uno de los grandes escoltas de la liga, y Dwight volvería a ser fundamental al poste, con 16 puntos, 15 rebotes, 1 asistencia y 2 tapones.

Los Rockets acabarían con seis jugadores en dobles dígitos, dominarían el rebote, multiplicarían sus segundas opciones gracias al rebote ofensivo, y pese a no tener una noche especialmente efectiva en los tiros de campo, se llevaron el partido, con la comodidad, que quizás, todos esperábamos.

En Lakers, quizás pudo ser una noche decepcionante, tras el partido anterior, la grada pedía mas y mejor, pero no fue así. Los Rockets les pasarían por encima, solo pudiendo salvarse las actuaciones de la Mamba, Kobe firmaría unos buenos 22 puntos, 8 rebotes y 3 asistencias, por encima del 50% en tiros de campo, de nuevo, bien acompañado de un nuevo doble doble de Julius Randle, que supone su décimo más de 10 puntos, más de 10 rebotes, de la temporada.

Como conclusión, los Rockets no se dejaron sorprender por el peor equipo de la conferencia Oeste, y suman una victoria más que les acerca al 50% de victorias en su récord, tras un inicio de temporada con dudas, los de Houston buscan crecer en esta liga, por fin. En Lakers, nada nuevo en el horizonte, colistas del Oeste, buscan pasar pagina, ver a su leyenda disfrutar, y a sus cachorros crecer hasta un futuro mejor. El desierto californiano es largo, y el calor aprieta, pero en el hipotético futuro que les espera, noches como hoy serán recordadas con cariño en el Staples Center mas dorado. 


Escribe: Brais Ruas (Twitter: @el_pichu